martes, 12 de julio de 2016

Planes frustrados...

Despu├ęs de la fiesta y dem├ís vicios anexos; que mejor que "un retiro espiritual" a los altos reinos Pirenaicos para desintoxicarse y disfrutar del ambiente sano, e ir preparando cuerpo y mente para la nueva incursi├│n dolom├ştica.
As├ş pues tocaba planear minuciosamente cada paso con el fin de aprovechar al m├íximo el tiempo, mejor dicho el buen├şsimo tiempo que se espera para estos dos d├şas. El plan enlazar todas las ferratas desde la selva de Oza hasta la zona de Ordesa (Broto) y hacer noche perdidos por las alturas de Canfranc.

Todo preparado para "la fiesta".

Sin mucho apuro, amanezco para la hora del encierro y con toda la cacharrer├şa me pongo en ruta hacia Pirineos con un cielo gris cubriendo toda la cuenca de Pamplona; haciendo decaer un poco el ├ínimo. 
Pero como la esperanza es lo ├║ltimo que se pierde, no me doy media vuelta y al dejar atr├ís “las tierras de Mordor”; un sol y un cielo azul me dan la bienvenida al que va a ser un gran finde monta├▒ero.

Una breve paradita en Puente para abastecerse y tener un suculento desayuno, y tira para adelante con las pilas bien cargadas hacia la selva de Oza. Escapando de la multitud me encuentro que la selva casi casi se parece a Pamplona en estos d├şas, todo abarrotado all├í por donde lo mires; pero por lo menos tendremos un ambiente sano y natural del que gozar.

Grapas en la vertical de la Ferrata Articalena


V├şa ferrata de nivel K2; con un ├║nico tramo vertical pero en general es bastante tendida, adem├ís de tener la opci├│n de evitar dicho paso vertical. 

Se progresa con facilidad por ella; aunque no existan elementos de progresi├│n en gran parte, los agarres naturales son buenos. ├Ünicamente podr├şamos tener algo de dificultad en un paso casi al final de la v├şa. 
La bajada est├í perfectamente marcada tanto por hitos,  como despu├ęs con marcas de la GR 11. 

Material de Ferratas y casco. Llevar algo de agua, no hay fuentes en todo el recorrido.




Asentado ya en Oza, toca “desempolvar” todo el material para la ferrata, que ya estaba el pobre abandonado al fondo del armario; y me preparo, con bastante calorcete, para la primera del ca├▒ero finde.
En la aproximaci├│n el cuerpo empieza a “concienciarse”, y poco a poco va cogiendo ritmo bordeando el rio Aragon-Subordan. La vegetaci├│n de la selva me acaba engullendo, y proporcionando un fresco cobijo para ir recorri├ęndolo en solitario, hasta que comienza a distinguirse entre el ramaje el enorme murall├│n S de Articalena al que me dirijo sin dudarlo ni un segundo; plant├índome bajo la gran vertical de la Ferrata.

Con cierto pavor, en un principio, me echo casco y guantes; y damos comienzo a “la faena”. Me “engancho” a la v├şa y empiezo a subir cada pelda├▒o, uno a uno, que me van alejando poco a poco del suelo; y el pavor va desapareciendo convirti├ęndose en una sensaci├│n “de libertad” al estar colgado “en el vac├şo”. Disfruto con cada paso que “me pone m├ís cerca del cielo” y con cada mirada al bonito paisaje que me rodea; pero poco a poco la pared se vuelve m├ís tendida y pierde ese punto de emoci├│n.
Aunque la verticalidad casi brilla por su ausencia, “hasta el rabo todo es toro” y la cosa sigue interesante. Toca ir trepando por agarres naturales y atravesar una zona llena de agujeros que parece un queso emmental. 
De repente el terreno se vuelve horizontal total, pareciendo que la cosa llega a su fin pero a├║n queda “tocata”. Seguimos con algunas trepadillas, superando quiz├í “el paso” m├ís complejo, y cerca ya de la cresta la ferrata llega a su fin.

El tema se tranquiliza por la cresta, aunque toca echar tontamente las manos, para conseguir llegar al punto culminante; la cima de Articalena. 
Tras disfrutar de las vistas en 360 grados que me da la cima; me dispongo a recorrer la cresta por un mareante sendero entre matorrales, mientras el sol azota sin compasi├│n; encontrando algo de cobijo al comenzar a perder altura a media ladera hacia el barranco de Acherito.
En “un abrir y cerrar de ojos” me planto en la GR que zigzagueante desciende hacia el valle; todo va sobre ruedas, pero de pronto un paso extra├▒o me hace ver las estrellas y noto un agudo y moment├íneo dolor en el tobillo. Los pasos siguientes parecen normales, pero cada vez resulta m├ís desagradable el darlos y la cosa empieza a torcerse.

Llego hasta el parking con un leve dolor pero bien, y toma la decisi├│n de “abortar misi├│n” porque no parece que esto vaya a mejorar. Le pongo buen broche al d├şa con una suculenta comida preparada por el chef y de postre… hinchaz├│n, cojera y reposo y sobre todo falta de VITAMINA M (M de monta├▒a).

V├şa Ferrata de Articalena (k2)

La ruta en fotos


El d├şa me recibe resplandeciente en Oza...
... y sin perder un segundo, me preparo debidamente.
Arranco a toda pastilla...
... adentrándome entre el arbolado de la Selva..
... hasta encontrarme con el inicio de la ferrata.
Me meto en la faena "del ferrateo"...
... colg├índome un poquito del vac├şo...
... y dejando atrás el suelo firme.
Sigo hacia arriba por las paredes de Articalena...
... disfrutando con sus entretenidas trepadas en roca..
... y como no de las excepcionales vistas del lugar...
... hasta dar por finita la entretenida v├şa.
Toca crestear un poco por Articalena ...
... pasando por su desapercibida cima...
... y desembocando en verdes prados.
Desciendo de las alturas siguiendo el c├│modo camino...
...por los verdes prados del barranco de Acherito con un mal final.
As├ş pues se frustra el plan, pero no por ello iba a ponerle un mal final.








##DeL R├ČO##

2 comentarios:

  1. Muy buen relato, me quedo con la frase (con cada paso me acerco mas al cielo) es una sensaci├│n que creo persivimos todos los que subimos o escalamos una monta├▒a, lamento el incidente a la bajada. Pronta recuperacion. Un saludo, Manuel Fernandez

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  2. Muchas gracias :). La verdad que una vez pruebas esa sensacion quieres repetirla mas y mas jejeje.
    Gracias por los animos, la visita y el comentario.
    Saludos. Del Rio

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