jueves, 2 de junio de 2016

Descubriendo "picos" de forma inolvidable

Y llega el momento de partir a "explorar" otras montañas, conocer otros encantadores lugares fuera de nuestra tierra,recorrer senderos por ahora desconocidos, disfrutar de la naturaleza y los paisajes que esta nos brinda y sobre todos vivir nuevas experiencias. 
Aunque parezca que ahora arranca la aventura, no es así pues ya van horas, llamadas, preparación,dedicación a esta salida especial del club de Etxabakoitz; todo ello con mucho gusto,pero mas gusto va a ser el disfrutar en primera persona de las imponentes gargantas del Cares( Con gran ambientico al final en Cain, con carrera de montaña) y terminar por "echar el resto" en el sinuoso sendero que nos lleva hasta la población Asturiana de Tresviso.

El tiempo quizĂĄ no sea el mejor ni el esperado, pero asĂ­ va la cosa. Nos mojaremos un poco, aunque las temperaturas sera primaverales (no todo iba a ser malo).

Cartel Finde por Picos

Cogiendo fuerzas al punto de la mañana.

Con suma puntualidad y temprania, tanta que las calles estaban justamente echadas, nos reunimos l@s intrepid@s montañer@s; pero sin el bus no podĂ­a arrancar la aventura ,y da la hora y ahĂ­ no aparece nadie. El ambiente se vuelve un poco tenso, y se oye alguna alternativa como salir andando ya desde casa; pero no hizo falta llegar a tal extremo y acabamos poniĂ©ndonos en marcha hacia picos sentados en el bus. 
Con toda tranquilidad viajamos hacia nuestro destino, en ruta desayunamos cojiendo fuerzas para el duro día que nos atañe, mientras los compañeros de avanzadilla nos informan que el día amanece espectacular en Picos; y las ganas de llegar y descubrir el lugar aumentan por momentos.

A la hora clavada nos plantamos en Poncebos, con un tiempo casi veraniego y sin ni una nube cargadita de mal augurio.Tras solucionar los problemas de aparcar el enorme "bicharraco", nos juntamos con los de la avanzadilla y por fin ya estamos en las ansiadas montañas.

Imponentes gargantas del Cares.


Ruta de dificultad media; con una distancia de 20'9 km y un desnivel de 650 m, con una Ășnica pendiente considerable. PodrĂ­a ser un recorrido familiar, extremando la precauciĂłn con los precipicios. 
El terreno es muy rocoso/pedregoso y hĂșmedo al discurrir por la garganta de El Cares, aunque tendremos algo de vegetaciĂłn.  El itinerario es fĂĄcil de seguir y esta  marcado como PR.
Material de Trekking. Llevar agua, sin fuentes hasta Cain.





Bañados con cĂĄlido sol nos enfundamos "las botas" y mochilas, y mientras ultimamos detalles como balas arranca la gente; unos para pillar las cervezas frescas,otros para llegar a ver la final... pero conseguimos reagrupar " al rebaño" , para todos a una  por la carretera llegar al inicio del sendero del Cares, rodeados por las "agresivas" moles rocosas.

Sin muchas dilaciones nos metemos en faena con "la cuestita de marras",que aunque alguno refunfuña, sin apenas sudar y  cada uno a su ritmo vamos ventilandonos los metros sobre el rio Cares, y acabamos en el punto mas alto de la ruta , Los collados. Aprovechamos para echar un bocado con unas vistas de ensueño, entretanto va llegando la gente.
Una vez hemos recargado pilas y recuperado el aliento; nos encaramos con total calma hacia el sendero colgado perdiendo altura, entre amigables cabrillas que alguno piensa en ordeñar, y asomĂĄndonos a las primeras vertiginosas caĂ­das hacia el cares.
Los paredones del desfiladero nos engullen, para ir recorriendo el impresionante sendero colgado que remonta el cauce del rio,rodeĂĄndonos de una belleza inmensurable; atravesando un sin fin de enormes canales naturales, "tĂșneles" y "balcones esculpidos" hasta la Canal de Culiembro, donde hacemos "migas" con la mas lista de las cabras, que solo "por interes te quiere andres".
Seguimos con "la vertiginosa fiesta" sobre el Cares por una pasarela que suple un tramo de balcĂłn derruido en 2012 al caer una de esas "roquitas tipo perurena"; al rato de continuar con "el sobrevuelo" del desfiladero, arranca un txirimiri que no deja otro remedio que seguir pasados por agua, atravesando la garganta por los puentes BolĂ­n y de los Rebecos; sorprendiĂ©ndonos brevemente el sol, ya en el final por las oscuras galerĂ­as con goteras, saliendo del interminable desfiladero.
Ya espaciados y tranquilos sin precipicios, pero rodeados de nubes amenazadoras, llegamos al final de nuestro camino en  Cain, recibidos con gran ambiente por el DesafĂ­o Cainejo y victoriosos pasamos por la meta (Poco falto para hacer la coña).

Sin perder el tiempo y con bastantes ganas, comemos y bebemos algo fresquillo para recuperar las energĂ­as perdidas entre gran tumulto. 
Aunque el tiempo estaba en nuestra contra y pretendĂ­a aguarnos con ganas la fiesta,cosa que ni con suerte consiguiĂł,  amenizamos el rato con un emocionante y entretenido final de carrera.

Tras inmortalizar nuestra presencia en Cain y haber recuperado ya las fuerzas perdidas, decidimos  ponernos en marcha hacia Poncebos. 
A buen ritmo como si "un lobo nos pisara los talones" bajo suave lluvia ,la mayor parte del tiempo,desandamos el serpenteante camino colgado del cares, que se vuelve casi interminableDesperdigados llegamos a Poncebos, con la idea de una buena rehidratacion en el bar y  a buen cobijo;aunque no todos corrimos la misma suerte, pues los Ășltimos sufrieron en sus carnes el "diluvio universal".

Ruta del Cares (Poncebos-Cain

La ruta en fotos


Emprendemos eufĂłricos la  marcha hacia nuevos lugares para descubrir..
... y aunque tĂ­midos, "algĂșn famosete" nos recibe.
Sin temor, pero con alguna queja, nos enfrentamos a la subidita...
... dejando abajo la civilizaciĂłn asturiana y  las cristalinas aguas del Cares...
... para llegar a Los Collados, punto mas alto y buen sitio para "llenar las panzas"...
... degustando vistas a nuestro futuro camino.
Disfrutamos del paisaje y acantilados antes de ...
... meternos de lleno en el desfiladero del Cares...
... rodeados de enormes paredones...
... y  de un profundo abismo hacia el rio Cares.
Seguimos "sobrevolando" el aéreo e impresionante sendero...
... entablando "amistades de conveniencia" con la fauna...
... pero sobretodo relamiendonos con cada milĂ­metro del extraordinario paraje. 
Pero el tiempo trae otros planes...
... y en Puente BolĂ­n, nos toca echarnos "la capota".
Desanimados  atravesamos el Puente de los Rebecos...
... y el sol nos devuelve los ĂĄnimos, iluminando "las peladas" cumbres...
... y calidamente disfrutamos de los Ășltimos pasos por el sendero del Cares...
... saliendo por las oscuras galerĂ­as...
...al amplio valle Leones, también bañado por El Cares.
Sin sudar nos dirigimos hacia el pueblito de CaĂ­n...
... pasando "victoriosos" por la meta, antes de que empezara el diluvio...
... y nos regocijamos con nuestra merecida recompensa.
El grupo de Etxabakoitz en el fin de nuestra Ruta del Cares.


Retornamos hacia Poncebos, en un sĂĄlvese quien pueda...
... pues la lluvia nos ataca vorazmente como un lobo.
Apresurados desandamos el escarpado sendero...
... aun con mal tiempo, tambiĂ©n tiene su encanto...
... pero" echando pipas" buscamos el cobijo...
... para no sufrir un empapado final.


Esperando al festĂ­n en la larga mesa.
Con la tarea finita, unos disfrutando y otros pasando un poco penitencia, nos desplazamos al “campo base” y tras organizarnos, nos acomodamos y relajamos tras el duro dĂ­a. 
Todo ha ido a pedir de boca; llegando a tiempo para el fĂștbol, para dar una vuelta o para simplemente disfrutar de un momento de paz antes de sentarnos a la enorme mesa, que parece de una boda, para el merecido festĂ­n; pero algo falla en la mesa y resulta casi "un sacrilegio" que falte el vino, rĂĄpidamente (para bien o para mal) se soluciona.

El dĂ­a va llegando a su fin y cada cual “tira” hacia donde mĂĄs le va, los del fĂștbol aĂșn tenĂ­an para rato y otros de paseo nocturno. Pero antes o despuĂ©s todos de retirada “a planchar oreja”, que mañana sera otro dĂ­a y harĂĄn falta muchas fuerzas para afrontarlo.

Apetecibles manjares y muy merecidos tras la palizica.


Con bonito dĂ­a nos deleitan Los Picos
Menos temprano amanecemos el domingo amenizados por el gallo y de nuevo con un dĂ­a, que para nada se asemeja a lo esperado.

Con todo preparado para “salir echando rayos” nos damos un señorial desayuno y los cuerpos se van activando, pero parece que el dĂ­a de ayer pasa mĂĄs factura a algunos y deciden tomĂĄrselo con calma y de otra manera. AsĂ­ que antes de disgregarnos una foto para el recuerdo de todo el grupo y ponemos manos a la obra. 

Al pequeño grupo lo dejamos en Panes, para pasar el dĂ­a ,y el resto nos adentramos en el estrecho desfiladero de la Hermida "limando asperezas" con las paredes hasta nuestro destino en Urdon; con  solazo y calorazo para "aliñar" debidamente el dĂ­a y la ascensiĂłn.

Foto del grupo, aunque cansados... caras alegres.

CaracterĂ­stico zigzag del camino a Tresviso.


Ruta de una dificultad media; con una distancia de 11'2 km y un desnivel de 1000 m con pendientes bastante considerables, aunque al ir en grandes zigzags son llevaderas. 
El terreno en la zona baja es boscosa; y al ir ganando altura el terreno se vuelve rocoso, apareciendo en la parte alta pastos. El itinerario estĂĄ marcado en su totalidad como PR. 
Material de Trekking. Llevar agua, aunque encontraremos una fuente en la zona de Invernales de Prias y  en el pueblo de Tresviso.





Con poco hueco y a prisas tras pasar la muga entre Asturias y Cantabria; cojemos mochilas, calzamos botas y nos damos cremita, que el sol aprieta, y despedimos al bus hasta las 5 de la tarde, asĂ­ que nadie puede "dormirse en los laureles".

Arrancamos rodeando la central elĂ©ctrica de Urdon, para adentrarnos otra vez mas entre paredes, esta vez del desfiladero de Urdon. Con un "ambiente acuoso" y un "intenso verdor" paseamos a orillas del Urdon, pero la tregua termina rĂĄpido y al salir de la rica sombra de los arboles se presenta  " la cañita".  
Por una enorme canal pedregosa unos "zetean" y otros suben como cabras, pero todos bien azotados por el calor y apretĂĄndole al cuerpo, conseguimos plantarnos bajo las caracterĂ­sticas zetas del camino a Tresviso.
"Pasito a pasito"  caminamos por las  enormes zetas ,que sobresalen del desfiladero de Urdon, y el grupo se esparce, pues empieza a pasar factura " el trote" de ayer; pero de mejor o peor manera, antes o despuĂ©s todos salvamos el considerable desnivel, vigilados por alados compañeros, hasta el BalcĂłn de Pilatos, con bonitas vistas a las montañas aun nevadas de Picos y tĂ­midamente asoma Tresviso. 
Continuamos llaneando hacia Invernales de Prias con la mira bien fijada,y despuĂ©s de refrescarnos en la fuente natural, "un tonto repechito" nos deja en los verdes prados de Tresviso y al son de los gaiteros( en la lejanĂ­a, aunque otros los pillaron de cerca) entramos en el rustico pueblecito.
Lo primero de todo en busca del bar, que el cuerpo pide algo fresquito y a la sombra  sentados vemos como van llegando el resto de compañer@s "victorios@s" y en un "tiempo rĂ©cord" de subida.

PlĂĄcidamente descansamos en Tresviso y saboreamos " el catering montañero", con el sol cada vez mas asustado por grises nubes que se ciernen sobre nuestras cabezas.
Paulatinamente nos ponemos en marcha hacia abajo, empezando a caernos unas tĂ­midas gotillas; que en pleno "zeteo" se tornan en una lluvia intensa acompañada de estruendos, lo que nos hace ponernos las pilas. Descendemos a toda pastilla, deslizando por cascajos y saltando lagunas en el camino ;hasta terminar a cubierto bien "txipiados" ,en la parada de bus y antes de lo previsto.
Una vez todos arrejuntados, y despuĂ©s de que alguno se diese un chapuzon que el chaparrĂłn le supo a poco, el chĂłfer nos viene a buscar y nos acicalamos como "personas normales" despidiĂ©ndonos de las montañas.

Subida a Tresviso desde Urdon


La ruta en fotos


Con solazo finiquitamos las cosillas...
... y emprendemos el pateo con buenas energĂ­as...
... rodeando la central elĂ©ctrica de UrdĂłn.
Nos adentramos en el desfiladero del UrdĂłn...
... encantador por donde lo mires, pero dura poco...
...  y nos metemos en la verdadera faena.
"Apretamos los machos" para ganar altura por la gran canal...
...dominando rĂĄpidamente sobre el UrdĂłn..
... y acabando bajo la imponente subida de " las zetas".
Sin pensarlo mucho atacamos al sinuoso sendero...
... subiendo con paso firme  por cada zeta...
... vigilados para que nadie se salga del camino...
... presentĂĄndonos en el BalcĂłn de Pilatos, con vistas a las cumbres y al escondido Tresviso. 
Tras refrescarnos un poco, que el sol aprieta...
... un Ășltimo tirĂłn  entre los verdes prados de Picos...
... logrando conquistar nuestro objetivo...
... al que "entramos por la puerta grande".
Nos permitimos una muy merecida comilona...
... con una panorĂĄmica de ensueño.


Las primeras gotitas nos dan la salida para abajo...
... pero se ve que la cosa va empeorar.
En pleno bajada zigzagueante desde El BalcĂłn...
... nos sorprende el gran chaparrĂłn...
... que no da ni un momento de relajo y nos hace ir "ligeritos"...
... para pillar hueco en el apretado resguardo.
Aunque el buen tiempo volviĂł, para poner la Guinda a esta gran aventura por Picos.

Agotados de vuelta...pero con ganas de la prĂłxima...
De "paisanos" deshacemos el camino de la Hermida, para echarnos un ultimo "brindis" en Panes, a parte de llenar las despensas de ricos manjares de la zona; y va llegando el  momento de la vuelta...
...que  probablemente sea el menos deseado; pero toca despedida de estas emblemĂĄticas montañas (Que acabamos de empezar a explorar, porque esto es solo el principio) viviendo una muy buena experiencia con ambiente agradable, risas y un sin fin de buenos recuerdos; que sin lugar a dudas guardare a muy buen recaudo , por haber resultado algo INOLVIDABLE.


Grupo de Montaña  SDC Echavacoiz








##DeL RĂŹO##

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